Islandia: Vista general
La atractiva República de Islandia, ubicada al noroeste del continente europeo abarca, además de la isla de Islandia, algunos otros islotes que se encuentran en las aguas del Atlántico, entre Groenlandia y el resto del continente. En los últimos tiempos Islandia ha ido adquiriendo mayor importancia y un mejor lugar entre los destinos europeos y mundiales más buscados. En su accidentado territorio se pueden ver volcanes activos, géiseres, fuentes termales y desiertos de lava. A esto se suma la riqueza de su folklore, sus tradiciones literarias y su historia. Si bien es posible viajar con un presupuesto reducido, aquellos viajar que planeen conocer la mayor parte del país posible sin gastar demasiado dinero deberán pensar dejar de lado algunas comodidades, como las habitaciones de hoteles y los restaurantes.
Clima
El clima islandés es más calido de lo que se imaginan la mayoría de los viajeros; esto se debe a la corriente del Golfo proveniente del Atlántico. En el verano (mayo-agosto) la temperatura varía entre los 5 ºC por la noche y los 25 ºC por las tardes. A diferencia del verano, en el que hay luz solar durante todo el día, el período invernal (noviembre-enero) se caracteriza por sus días de sólo tres o cuatro horas de luz. A la hora de planear un viaje es importante tener en cuenta que a partir del 31 de agosto el turismo va desapareciendo y el país entra en un estado de casi hibernación durante el que cierran todos los alojamientos (incluidos albergues juveniles y campings), dejan de funcionar los autobuses y los principales destinos turísticos y centros de interés se toman un descanso.
Información importante
Hay diferentes requisitos de entrada para quienes quieran visitar el país. Los únicos turistas que no necesitan un visado son los ciudadanos de EEUU, Europa Occidental, Chile y México. El máximo de permanencia permitido a partir del ingreso al país es de tres meses, sin embargo, este período puede ser extendido en las comisarías locales.
La moneda oficial del país es la corona islandesa (ISK). En cualquier parte del país se pueden realizar conversiones de monedas extranjeras a coronas islandesas en las sucursales de los tres bancos nacionales (Íslandsbanki, Landsbanki Ísland y Búnaðarbanki). La mayoría de estas sucursales tienen cajeros automáticos que funcionan incluso después de finalizado el horario de atención (martes a viernes de 9:15 am a 4:00 pm). Las tarjetas de crédito son ampliamente aceptadas para realizar compras y extracciones de dinero efectivo. Los cheques de viajero –preferentemente en dólares norteamericanos- son aceptados por la mayoría de los hoteles y en los bancos.
La propina está incluida en las facturas, por lo que no es necesario agregar nada al total de la cuenta.
En lo referente a la salud, no hay problemas particulares para quienes visitan Islandia, así como tampoco requisitos de vacunación. El nivel de las instalaciones y servicios médicos es muy bueno y, en la mayoría de los casos, se espera que los turistas paguen por estos servicios en efectivo. Se recomienda contratar un seguro médico de viajes. Aquellos ciudadanos británicos que posean un Carné de Seguro de Salud Europeo (EHIC) podrán recibir atenciones de emergencia de forma gratuita.
Además de esto, Islandia es un país en el que la seguridad no es problema. De lo único de lo que hay que cuidarse es de no ser víctima de un mínimo nivel de crímenes menores o de las consecuencias de los cambios climáticos, especialmente durante los viajes por carretera.
En cuanto a las costumbres, es importante tener en cuenta que está prohibido fumar en bares, restaurantes y transportes públicos.
A dónde ir
Reykiavik (bahía humeante) es la capital del país y, además de ser la más septentrional del mundo, se diferencia en gran medida del resto de las grandes urbes europeas. Los puntos de interés turístico son accesibles a pie desde el centro de la ciudad. Algunos de los destinos más interesantes que aquí se pueden encontrar son la ciudad antigua, una pintoresca zona de lagos, mercados, parques y museos; el Museo Nacional, un lugar ideal para quienes quieran conocer un poco más de la cultura y la historia nórdicas e islandesas. Detrás del Museo se puede visitar el instituto Árni Magnússon, este paraíso de los aficionados a las sagas contiene una importante colección de obras. De la ciudad antigua y hacia el este de la capital se extiende la ciudad moderna, en la que también se pueden visitar una serie de atracciones, entre ellas, la impresionante iglesia de Hallgrímskirkja, inspirada en una montaña de lava, y su torre de 75 m de altura. El espectáculo del volcán es un loco cine en el que se puede ver una película sobre el entorno volcánico en el que viven los islandeses, además de visitar un hermoso jardín botánico, varios museos y un parque de diversiones. Quienes busquen disfrutar de la vida nocturna pueden dar un paseo por los bares, discotecas, teatros y cines de la ciudad.
Mývatn, una de las maravillas naturales del mundo, está situada al nordeste de Islandia. El principal atractivo de esta región se encuentra en un hermoso lago azul en el que se concentran cientos de aves. Como si sus atractivos naturales no fueran suficientes, esta reserva disfruta de unos de los mejores climas del país. Quienes quieran descansar un poco pueden hacerlo acampando en el Parque Nacional Jökulsárgljúfur, un paradisíaco enclave. Otra buena opción es realizar excursiones a la caldera del Askja, al cráter del Hverfell o a las cuevas de hielo de Kverkfjöll.
Además de lo anterior, hay en Islandia dos enclaves turísticos que atraen una gran cantidad de visitantes por año con sus monumentos históricos y fenómenos naturales, Gullfoss y Geysir. El primero es una catarata de dos plantas en la que los días soleados se festejan con un arco iris entre la espuma de sus caídas de agua. Al oeste se encuentra Geysir, una de las mejores zonas de aguas termales en todo el país. Sus principales atractivos son el Gran Geysir, que estuvo activo desde el siglo XIV al XX, y el Strokkur, que está activo en la actualidad; esto se puede comprobar cada tres minutos, ya que es ese el intervalo con el que lanza chorros hasta 20 m de distancia. Alrededor se pueden ver varios manantiales térmicos, algas psicodélicas, agujeros humeantes y depósitos de minerales.
Festivales
Entre los festivales que se pueden disfrutar se encuentran el Día de la Independencia, que se celebra con coloridos desfiles, bailes y representaciones teatrales al aire libre el 17 de junio; la Sjómannadagurinn, fiesta dedicada los marineros que abarca la primera semana de julio y se destaca por sus demostraciones de salvatajes en el mar, luchas de cuerda y competencias de natación. También vale la pena estar presente para la víspera del Solsticio de Verano, el 23 de junio, en la que, según cuenta la tradición, quien se revuelque en el rocío, que sólo ese día posee cualidades mágicas, se curará de 19 problemas de salud. El tercer jueves de abril se celebra en el Sumardagurinn Fyrsti el primer día del estío con un festejo muy similar al carnaval. El Pjódhátíð es una fiesta de gigantes hogueras, campamentos, bailes, cantos y alcohol que se celebra en Vestmannaeyjar en el mes de agosto. Finalmente, también en el octavo mes, todo el país se entretiene con las reuniones del Verslunarmannahelgi en las que se disfrutan parrilladas, gran cantidad de bebidas y carreras de caballos.


