Hungría: Vista general
La República de Hungría está ubicada en Europa Central y forma parte de la UE. Este hermoso país es llamado localmente “Tierra de los Magyares” y está rodeado por Austria, Ucrania, Rumania, Eslovaquia, Croacia, Eslovenia y Serbia.
Clima
Por estar ubicada en la región central del continente europeo, Hungría recibe una gran variedad de influencias climáticas, pero su clima es generalmente continental templado. Mientras que el mes más frío del año es en enero, cuando las temperaturas descienden hasta -1ºC, agosto es el más caluroso, con temperaturas que rondan los 22ºC. La temporada alta es en verano, por los días soleados y cálidos, especialmente a fines de julio y en agosto, cuando se produce la mayor afluencia de turistas. Sin embargo, los mejores meses para visitar Hungría es durante la primavera (en mayo y junio), ya que el hermoso paisaje de este país se encuentra en todo su esplendor. Otra buena época es el otoño, especialmente en las montañas que rodean Budapest y en las tierras altas del norte. Finalmente, si bien el invierno tiene un encanto especial en este país es también una época muy fría y durante la cual muchos sitios turísticos y museos están cerrados.
Algunas recomendaciones
Los ciudadanos de EEUU, Canadá, Nueva Zelanda, algunos países asiáticos y prácticamente todos los europeos, no necesitan una visa para quedarse en este país por 90 días o menos. Si el tiempo de la estadía es mayor, necesitan un permiso especial. El resto de los países, además de contar con un pasaporte válido por al menos 6 meses, deben averiguar acerca de la necesidad de una visa para viajar a Hungría. La moneda de este país es el Forint (HUF), que puede cambiarse en bancos y casas de cambio oficiales. No es recomendable cambiar en los aeropuertos, ya que las tasas no son buenas, ni en la calle, especialmente con árabes o gitanos. Lo mejor es usas tarjetas de crédito, que son aceptadas en la mayoría de los lugares (excepto en hoteles y comercios pequeños). Hungría no es un país particularmente inseguro y Budapest es considerada una de las ciudades más seguras de Europa, sin embargo, como en todo el mundo, los turistas deben cuidarse más y tomar mayores medidas de seguridad que los locales para no ser engañados. Es importante tener cuidado de los carteristas que abundan en transportes públicos y zonas turísticas, evitar los vendedores y los cambistas de dinero callejeros y no entregar información personal, documentos o billeteras a extraños en la calle. Por ley los precios de los menús en los restaurantes y bares debe estar especificado, por lo tanto es bueno asegurarse de saber bien cuánto cuesta lo que va a consumir, se han reportado muchos casos en los que locales han cobrado cuentas exorbitantes a turistas, amenazándolos con recurrir a la fuerza física si se rehusaban a pagar el monto requerido. Tampoco es recomendable tomar taxis en la calle o sugeridos por algún desconocido, ya que muchas veces estas amables personas reciben comisiones por buscar víctimas. Lo mejor es llamar un taxi por teléfono –podrá obtener incluso un descuento en la tarifa- de compañías serias o recomendadas por el hotel en el que se aloja. También es una buena medida preguntar al taxista cuánto costará su viaje antes de subirse al auto, corroborar que tenga un marcador y pedir un ticket. Además hay que tener cuidado y verificar que, cuando compre algo con tarjeta de crédito, el comerciante la “marque” una sola vez; es muy común que la segunda “pasada” resulte en una falsificación y uso de su tarjeta. Los hombres deben tener mucho cuidado ya que son fácil y frecuentemente atraídos por chicas a algún bar o restaurante del que reciben alguna comisión. El confiado enamorado terminará solo y con una cuenta demasiado cara para pagar. Por otra parte, nunca deje artículos de valor en el auto, ni estacione en zonas demasiado apartadas. Si hay un estacionamiento vigilado es mejor pagar un poco que caminar de vuelta al hotel…Dar propinas en Hungría es una costumbre muy extendida, no sólo se las deja en los restaurantes, bares y demás lugares acostumbrados en otros países, sino también a los doctores, dentistas, taxistas y algunos empleados de estaciones de servicio. La propina debe darse inmediatamente de pagar la cuenta. Si es que no está conforme con la atención, la comida o el servicio recibido deje casi nada o nada de propina y es seguro que quién lo atendió entenderá en seguida el mensaje.
A dónde ir
Los destinos más visitados por los turistas en Hungría son Budapest, Eger y Pècs, sin embargo, hay muchos otros lugares que también vale la pena visitar.
Buda y Pest fueron en un principio dos ciudades que, unidas por el Danubio, pasaron a formar Budapest la actual capital húngara, que es conocida también como el “París de Europa Central” o la “Reina del Danubio” por su arquitectura y su herencia cultural. De las dos ciudades, la más importante era Buda, por lo tanto es allí donde se encuentra la mayor pare de edificios históricos y monumentos importantes. Pest comenzó a desarrollarse desde fines del s. XIX como zona comercial y de ocio. Budapest es una ciudad que no se puede dejar de visitar en un viaje a Hungría, especialmente como complemento a una visita a Praga y Viena. Aquí se puede disfrutar de los baños termales o visitar el barroco castillo real de Buda, el Parlamento, la Isla Margaret, el Museo etnográfico y el Museo Nacional Húngaro o la Basílica de San Esteban, entre muchas otras cosas.
La barroca ciudad de Eger tiene una atmósfera relajada y un toque mediterráneo que la hacen un imperdible destino y compensan el largo viaje desde Budapest. Aquí se puede visitar el Castillo Eger, desde el que se tiene una vista espectacular del resto de la cuidad, el Liceo, la Iglesia Minorista, uno de los más hermosos edificios barrocos del mundo; la Casa de la Moneda, el Museo de Cera y el Museo de la Prisión. Esta ciudad también es famosa por sus vinos tintos, especialmente por el famoso Egri Bikavér (Sangre de Toro).
En sus primeros tiempos Pècs fue un importante centro del cristianismo, de ese tiempo ha heredado una gran necrópolis, compuesta por 16 monumentos y protegida por la UNESCO. Además, la ciudad cuenta con algunos de los monumentos turcos más importantes del país. En esta ciudad podemos visitar la Basílica de San Pedro, el Museo de Porcelana Zsolnay, que estuvo a la vanguardia del arte y la cultura por más de medio siglo luego de su fundación (1853), y el Museo Csontváry, en honor a este pintor simbolista.
Otros destinos que vale la pena tener en cuenta en este viaje son Sopron, ciudad riquísima en monumentos; Vezprém, el primer obispado del país; el Lago Balaton, llamado “Mar de Hungría” y Balatonfüred, un importante lugar turístico medicinal y de recreo del lago.


