Finlandia: Vista general
La nórdica República de Finlandia, tierra del sol de medianoche, es uno de los mejores destinos turísticos europeos. El interior atrae a miles de senderistas con su naturaleza virgen, mientras que las islas de Aland, el archipiélago de Turku y las costas son un paraíso para los pescadores y navegantes. Además, el invierno nórdico ofrece increíbles lagos helados para disfrutar del esquí o relajantes saunas. La frontera oeste de Finlandia está compartida con Suecia, al norte se encuentra Noruega, al este Rusia y al sur el Mar Báltico.
Cuándo ir
La temperatura en Finlandia durante el verano varía entre los 20º C en las tierras del norte y los 30 ºC en el sur. El invierno puede llegar a ser realmente crudo en algunas partes del país, con días enteros de total oscuridad y temperaturas de hasta -20 ºC.
Aunque los inviernos son muy fríos y los veranos calurosos, Finlandia, el país de los Mil Lagos, es un destino atractivo a lo largo de todo el año ya que la mayor parte de los museos y galerías de arte permanecen abiertos siempre. Claro, hay algunos momentos del año que tienen sus propios atractivos, como el sol de medianoche durante el verano, las luces del norte o la temporada de esquí en febrero.
Información importante
Los requisitos de entrada a Finlandia son similares para la mayoría de los visitantes (Australia, América del Sur, Canadá, EEUU, Malasia, Nueva Zelanda, la UE y Singapur) que no necesitan más que un pasaporte vigente.
La moneda oficial es el euro, al que fácilmente se pueden convertir divisas extranjeras en los bancos, casas de cambio y cajeros automáticos, abundantes en las ciudades y aeropuertos. Los hoteles, restaurantes y las tiendas más importantes aceptan también tarjetas de crédito (Diner’s Club, American Express, Eurocard, Visa y MasterCard). Los cheques de viajero pueden ser cobrados en Helsinki y en las principales ciudades; sin embargo, los cajeros automáticos son la forma más económica y conveniente de conseguir efectivo.
En Finlandia no es necesario dejar propina ya que el servicio está incluido en las facturas de los hoteles, bares y restaurantes. Los taxistas están acostumbrados a recibir unas monedas o a que la tarifa se redondee como propina.
En lo que respecta a salud, no hay riesgos particulares para quienes viajan a Finlandia. Quienes visiten las islas Aland durante el verano deben tener cuidado con la encefalitis transmitida por las pulgas. El nivel de atención médica es muy bueno. Los ciudadanos británicos y los de algunos otros países de la UE podrán acceder a cuidados de emergencia en las mismas condiciones que los ciudadanos finlandeses siempre que tengan un Carné de Seguro de Salud Europeo (EHIC). Se sugiere contratar un seguro médico de amplia cobertura.
El índice de criminalidad en Finlandia es bajo y los turistas pueden tener la tranquilidad de que sus vacaciones serán seguras. Las drogas y el conducir ebrio son castigados severamente. El peligro principal en el país es conducir durante los meses de invierno, ya que las carreteras están congeladas y los autos deben estar preparados con ruedas para la nieve.
En Finlandia los saunas son una costumbre muy extendida en el país, así que prepárese para encontrar más de uno. Es importante tener en cuenta que en Finlandia las palabras dichas tienen un gran peso y no se olvidan, así que conviene pensar dos veces antes de hablar.
A dónde ir
Helsinki, la capital finlandesa de verdes parques y canales, es el centro financiero y económico del país y gracias a sus plazas, mercados y cafés al aire libre es ideal para pasar el verano. Algunos de los museos más importantes del país se encuentran en esta ciudad como el Ateneum, que tiene colecciones desde el s XIX, el Muso Nacional en el que se pueden ver objetos etnológicos; el Raitioliikennemuseo (Museo del Tranvía) y el de La casa del trabajador donde se pueden conocer las condiciones de vida entre 1909 y 1980. Otros lugares que vale la pena visitar son la Iglesia de la Roca, donde se pueden disfrutar conciertos además de asistir a los servicios religiosos; el dormitorio de Espoo, el famoso pintor finlandés; y los teatros, pubs y clubes nocturnos. Otra buena opción es un viaje a la isla de Suomenlina, donde se puede visitar las ruinas de su fortaleza, los búnkeres y cuevas que se encuentran al lado o el Museo Ehrensvard.
En la zona de los lagos de Savonlinna se encuentra el castillo de Olavinnlinna, una de las principales atracciones del país, construido para la protección del imperio sueco-oriental durante la segunda mitad del 1400. Al castillo sólo se puede ingresar en una de las visitas guiadas programadas cada hora a través del puente levadizo flotante. Una vez adentro se pueden visitar los dos museos que relatan la historia del lugar y exhiben tesoros de la iglesia ortodoxa.
Rauma, es la ciudad de madera más grande conservada en los países nórdicos sin funcionar como museo, por lo que en 1991 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En esta ciudad se puede visitar una iglesia franciscana del siglo XV, varias casas museo, la plaza del mercado, animado centro comercial rodeado de pystcaffe (cafeterías donde se consume de pie).
Aland es una provincia compuesta por más de 6 mil islas, un microcosmos perfecto para quienes estén buscando relajarse, acampar o pasar unos días en las pintorescas cabañas, disfrutar del ciclismo, entrar en contacto con la cultura y dejarse envolver por el encanto de los pueblitos. Al oriente de la Isla Principal se encuentra Sund, el municipio más interesante donde se puede visitar el imponente castillo de Kastelhom que data de antes del 1300, el Museo de Jean Kaerlsgarden, ideal para celebrar el solsticio de verano; las ruinas de la fortaleza de Bomarsund que datan de los tiempos en los que el país estuvo bajo el dominio ruso.
Turku, antigua capital de Finlandia y la ciudad más antigua del país es otro de los lugares que vale la pena visitar. Luostarinmaki es la única de las zonas originales de la urbe que se conserva. Al norte se pude visitar la catedral de Turku centro evangélico-luterano de Finlandia, y su museo del siglo XIII. Otra de las opciones es una visita al castillo de Turku que cuenta con un interesante museo de decoración.
Festivales
Algunos de los festivales más importantes son el solsticio de verano (Juhannus), durante el que la gente se muda a su segunda residencia para celebrar el día más largo del año encendiendo hogueras, bebiendo grandes cantidades de alcohol y nadando o remando en los lagos. En julio se llevan a cabo el Festival de Jazz de Pori y el más famoso, el de Ópera de Savonlinna, en el castillo medieval Olavinnlinna. Otros festivales de fama internacional son el de folklore en Kaustinen, el de música de cámara en Kuhmo, el Ruisrock en Turku. En Finlandia también hay dos fiestas bastante curiosas, una de ellas es el día del dormilón, celebrada el 27 de julio, en el que la persona más perezosa de Naantali y Hnako son arrojadas al mar; la otra es el campeonato anual de transporte de mujeres en un pueblo de Sonkajari.


