Paseo por Berna | Cosas que hacer. Actividad
La ciudad de Berna, capital de Suiza, se ha ganado un lugar entre Patrimonios de la Humanidad declarados por la UNESCO por conservar su arquitectura medieval casi original que data desde aproximadamente 1191. Durante su historia la ciudad fue ampliada varias veces y una vez (en 1405) reconstruida tras un incendio. Aunque el casco histórico fue parte de esa reconstrucción, el modelo original se mantuvo sin variantes.
Atravesando la ciudad corre el río Arno y, como es de esperar, la mayoría de los edificios más importantes se encuentran construidos a sus costados. Uno de estos edificios es el de la catedral, construida entre 1421 y 1893 y en cuyo portón se puede ver una representación del juicio final; también se destaca la Iglesia Francesa de 1270, la más antigua de Berna.
Entre los edificios de la ciudad hay dos que se destacan por algunas curiosas características de su arquitectura. La Torre Jaula funcionó como cárcel durante los dos siglos que siguieron a su construcción en 1641 y luego como torre del reloj cuando la ciudad se expandió. El Palacio Federal de 1902 tiene una extraña cúpula de la que salen dos alas con decorados de las escenas más importantes de la historia helvética.
Pero Berna no es sólo una ciudad de edificios, sino de hermosos y coloridos jardines y parques que se pueden recorrer en un relajado paseo. El Parque Gurten es el lugar ideal para ir a pasear con niños bajo el cálido sol de la primavera suiza. En Elfenau, una granja del siglo XVIII se puede presenciar varios actos culturales llevados a cabo bajo la sombra de los naranjos. Otra buena opción es el Bosque Dahlhozli, dentro del cual se puede visitar un pequeño zoológico y un foso de los osos, animales fuertemente vinculados a la cultura de la ciudad. El Jardín Botánico y el Jardín de las Rosas son otros paseos imperdibles por medio del verde y la naturaleza.
Quienes estén buscando algo de arte no quedarán decepcionados con una visita al Museo de Arte de la Cuidad en el que se pueden ver importantes colecciones, el Centro Paul Klee, que es el que más obras alberga de este autor en todo el mundo y el Pabellón del Arte, entre otros.

